Somos simplemente una manada de almas llenas de emociones, de dudas, de deseos, de ideas domesticadas, de ruidos, de intuiciones, de vida, de amor, de envidias, de confusión. Somos una caldera efervescente de vitalidad, entre lo que vemos, lo que creemos y la incipiente “verdad”. Somos el eslabón mas valioso de una cadena de confusiones administradas por la aletoriedad. Llevamos un tesoro llamado alma, como una brújula existencial que combate la supervivencia de la identidad. Y soñamos cada día desde la pureza sublime de nuestro ser en ver algo mejor, en salir adelante. Con esa fe de un mejor mañana para nosotros y los nuestros. Es ahi en ese cosmos inocente de amor existencial donde radica para mi la forma mas pura de verdad.
jueves, 25 de junio de 2026
jueves, 19 de febrero de 2026
Nómada
Inhala el aire, suelta el recuerdo. Una mecánica de mitos y hábitos revuelta con caos. El break de la vida perfecta que se camufla en la noche atrevida. Tal vez una forma inconsciente de mitificar el deseo tatuado en el pasado. La libertad de la mente onírica, la creación y la superstición. Un pequeño momento intrascendente entre ser nada, parecer inocuo y albergar lo infinito en el tenue rasgo de un sujeto atrapado en el mundo coherente. Una realidad que cohabita glorias preestablecidas y deseos imposibles. El espejo desgastado de las voces odiadas, la veracidad en contra del idilio, el telón del lado opuesto de la noche. O solo el eterno itinerante, aquel proyecto de nómada relegado a la complacencia.
jueves, 8 de enero de 2026
La era del ruido
Es la realidad habitada con orgullo.
El ver las paredes desmoronarse y sostener el cello en el pecho, apretado y sin miedo.
La era del ruido aturde desde todas las coordenadas, embiste la razón y pone en cuerda floja la pureza del corazón.
Caemos víctimas del día a día: la pugna milenaria del pan en la mesa, el todo por el todo y la carencia de consecuencias.
Ser real se convierte, de repente, en el heroísmo moderno.
Un palenque repleto de multitudes confundidas, el criterio de infomercial dominando el status quo.
¿Dónde cabe el grito escueto?, ¿el escupitajo de una mente maldita?, ¿o tan siquiera un tenue roce de razón amaestrada?
Ya ni la crítica light, ni el poeta de fotocopia; solo el molde asesino de plástico mental.
Menuda era, menudo futuro.
Lotes baldíos, grandes vacíos.
Es la realidad habitada con orgullo: ser de papel sin temor al arder, lo que me enciende desde siempre, para ganar o para perder.